28° día: Viaje a Nikko

publicado en: Blog, Japón | 1

 

Comenzamos el día muy temprano, teniendo que dejar el departamento, por lo que nos dirigimos hacia la estación de metro más cercana (unos 500 metros) con todo nuestro equipaje.

El problema era la tormenta de nieve que había en ese momento, sumada a que todo el camino desde el edificio hasta la entrada al metro tenía nieve aplastada (resbaladiza), mezclada con nieve nueva (blanda y difícil de atravesar). Habíamos salido con tiempo suficiente como para ir a tomar el tren en el horario que teníamos reservado, pero no contábamos con que sería casi imposible atravesar la nieve con todo el equipaje encima (teníamos 2 valijas y 1 mochila cada uno). Pasamos por varias etapas en el camino:

  • Confianza: pensar que con un poco de esfuerzo extra podríamos pasar por toda esa nieve.
  • Frustración: no podíamos avanzar mucho sin matarnos haciendo fuerza (y además arrastrar kilos de nieve con las valijas).
  • Desesperación: mirar la hora y ver que íbamos a perder el tren que teníamos reservado (y por lo tanto todos los trenes que le seguían).
  • Más desesperación: pensar en conseguir un taxi o algo que nos lleve esos pocos metros, pero darnos cuentas que no pasaba ni un solo auto, ni siquiera una persona caminando (además de que sería un lío subir todo ese equipaje a un auto por tan poco recorrido).
  • Resignación: aceptar que íbamos a perder el tren, y que no teníamos otra opción que seguir, aunque sea muy lento y haciendo un poco de esfuerzo extra.
  • Superación: ya sin apuro fuimos implementando técnicas para poder llegar a la estación. La de Mati fue principalmente llevar una valija, avanzar un poco, después dejar esa valija ahí mientras volvía por la otra, y así varias veces. Por suerte Japón es un país seguro. Isma decidió hacer esfuerzos grandes, arrastrando mucha nieve, e ir descansando un poco cada tanto.

 

Foto sacada así nomás, y sin fuerzas, que muestra cómo llegamos a la estación

 

Obviamente, en la estación de Sapporo, tuvimos que reprogramar todos los trenes porque llegamos tarde.

Entre ellos, tomamos un shinkansen.

 


Esperando para bajar del shinkansen.

 

Una vez en Nikko, tomamos por primera vez un taxi hasta el ryokan (alojamiento estilo tradicional japonés).

La habitación era muy linda y realmente tradicional:

 

 

 

 

 

Galletita de bienvenida que nos dejaron (no era tan rica)

 

Instrucciones del ryokan

 

A las 19:00 hs teníamos la cena tradicional japonesa. Todo parecía realmente muy sano y tenía buena pinta, pero los sabores eran muy diferentes para nuestro paladar, inclusive tratando de ser lo más abiertos posibles con la comida. Comimos bastante, aunque no todo.

 

 

 

 

 

 

Cuando terminamos de cenar ya nos relajamos un poco y nos pusimos nuestras ropas típicas japonesas.

 

 

A las 21 hs teníamos reservado nuestro baño termal privado. El agua extremadamente caliente (mucho más que la del onsen al que iríamos al día siguiente), pero de cualquier manera pudimos disfrutarlo un rato sin que nos baje la presión.

 

 

Cuando volvimos ya teníamos los futones (camas tradicionales japonesas) preparados. Así que al rato nos acostamos: fue un día cansador, y además al día siguiente había mucho que recorrer desde bien temprano.

 

El video de este día está junto al del día siguiente.

 

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