Octavo día: Ikebukuro

publicado en: Blog, Japón | 2

 

Ya con las energías recargadas, fuimos a Ikebukuro. Es una zona de Tokio donde hay muchas tiendas, centros comerciales y lugares para comer. Realmente recomendado para comprar cosas, sobre todo de tecnología, ya que podemos encontrar muchas sedes de las principales cadenas de denkiya (casas de electrónica).

Así, Mati compró la cámara Sony Alpha 5100 a un precio muy bueno, y que venía de promoción con un objetivo zoom. No fue tan fácil comprarla, porque al principio había una familia que estuvo más de una hora consultando por una cámara -o no se qué-, que estaba justo en el lugar de donde estaba la cámara que queríamos probar. Así que estuvimos esperando un rato largo y recorriendo todos los pisos de ese edificio (sólo dedicados a tecnología). Cuando ellos terminaron, preguntamos un par de cosas y Mati pidió la cámara. En el momento de pagarla, el local tuvo un problema con la tarjeta de crédito (la cual funcionó perfecto todo el viaje, así que claramente el problema fue de ellos), por lo que no pudimos llevarla. Nos la reservaron y nos pidieron que paguemos en efectivo.

Así comenzó la aventura de conseguir una casa de cambio abierta, porque aunque es una zona muy turística, no parecía haber ninguna cerca. Buscando en Google encontramos una que estaba escondida en lo más recóndito de un edificio (pasamos varias veces por la puerta del edificio y no lográbamos darnos cuenta de que era ahí adentro, hasta que vimos un cartel súper chico que lo indicaba). Cuando entramos estaba cerrada, así que no hubo suerte. Con frustración, fuimos a comer uno de los mejores ramen que probamos en Japón.

 

 

Al salir, y con más energía, en seguida encontramos una casa de cambio casi en frente nuestro, donde sin dudarlo y sin importar si el cambio era bueno, logramos obtener los deseados yenes. Volvimos al local y pedimos la cámara (que por suerte todavía tenían reservada, después de un par de horas).

Ya con la cámara, fuimos a una Book Off que estaba muy cerca a hacer un par de compras más.

Y al salir, nos encaminamos hacia el shopping Sunshine City (que era, en realidad, nuestro principal objetivo de esa zona).

 

No sé para qué era esa cola

 

Como nuevamente estábamos hambrientos y sedientos, paramos unos minutos a tomar algo en el Subway que se ve en la foto anterior.

 

 

 

Recorrimos el shopping: vimos que estaban cantando y bailando unos chicos que parecían ser un poco famosos, fuimos al Pokémon Center, y finalmente nos dirigimos hacia el J-World. Es una especie de parque temático sobre las principales publicaciones de la revista Shonen Jump. Entre las más conocidas: Dragon Ball, Naruto y One Piece.

Pagamos unos 1800 yenes de entrada cada uno, y comenzamos a disfrutar de las atracciones y juegos del parque.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuimos a varios juegos: unos autitos chocadores en modo Dragon Ball, otro en el que había que ganar diferentes mini-juegos para juntar todas las bolas del dragón (Isma ganó y le mostraron un video del Dragón), y uno de Naruto bastante malo. Después de los juegos y unas fotos en una purikura de Naruto, decidimos comer ahí adentro. Mati pidió unos takoyaki (bolas de masa rellenas de pulpo) de Dragon Ball, e Isma un ramen de Naruto.

 

 

 

 

 

Cuando salimos volvimos al Pokémon Center y sacamos unas fotos.

 

 

 

 

Finalmente, bastante destruidos, pero contentos, volvimos a casa.

 

La nueva cámara

2 Respuestas

  1. Aguante esa cámara! valió la pena todo el lío que tuvieron que hacer para conseguirla. Ah! y aguante la nube de Goku! Sueño hecho realidad jejejje..

    • Sí, todo valió la pena, la cámara y la entrada al lugar ese, aunque chiquito, muy divertido 🙂

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