Quinto día: Yokohama (parte 2)

publicado en: Blog, Japón | 2

 

Después de recorrer cada punta del Hikawa Maru nos dirigimos caminando al Barrio Chino de Yokohama. Sacamos algunas fotos por el camino.

 

 

 

 

 

Las decoraciones de las veredas de Yokohama son excelentes

 

Un medidor de decibeles en una obra en construcción para no excederse del máximo permitido

 

 

Finalmente llegamos al Barrio Chino, y con bastante hambre, así que decidimos buscar un lugar donde comer mientras paseábamos.

 

 

 

 

Árbol de Navidad de langostas marinas (no son reales)

 

 

 

 

 

La comida de Isma

 

La comida de Gianca y Mónica

 

La comida de Mati

 

Cuando terminamos de comer fuimos al templo chino Kanteibyo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando salimos del templo paseamos un poco más hasta que llegó la hora de despedirnos de Gianca y Mónica.

 

Masajes en los pies dados por unos pescaditos

 

Una vez solos fuimos hasta el parque Minato no Mieru Oka Koen, que literalmente significa “El parque sobre la colina que tiene vista al puerto”, bastante descriptivo. Todavía había hojas rojas y amarillas del otoño (de hecho éste era el anteúltimo día de otoño del año).

 

 

 

 

 

 

 

Cuando salimos del parque volvimos recorriendo toda la ciudad de Yokohama de nuevo. En el medio hicimos algunas paradas.

Primero fuimos a reservar los asientos para viajar a Kioto, Sapporo y Nikko, y como no había forma de usar el tren nocturno terminamos sacando para el Shinkansen (tren bala). La chica que nos atendió no hablaba mucho inglés y encima había que reservar un montón de cosas, pero de cualquier manera fue muy amable y tuvo mucha paciencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

Después fuimos a descansar a un Starbucks porque nuestros pies ya no daban más (según Google ya ibamos como unos 15 km caminados).

 

 

Cuando terminamos de comer fuimos hasta el muelle de madera nuevamente, pero esta vez para sacar fotos nocturnas.

 

 

 

 

No se ve mucho, pero aparece Isma en la foto

 

 

Después pasamos nuevamente por el Christmas Market que fuimos cuando llegamos por la mañana. Y finalmente nos dirigimos a la estación, completamente destruidos.

 

 

 

 

 

Como no entendimos bien qué tren era mejor tomar, y estábamos muy cansados como para razonarlo, decidimos subirnos al primero que apareció. Terminó siendo uno local (por lo tanto más lento), pero no nos importó porque sólo queríamos algo que nos lleve a casa a descansar. De cualquier manera Yokohama fue hermoso y valió completamente la pena.

2 Respuestas

  1. las rosas y las hojas otoñales son postales..
    Que hermoso todo, lloro de la emoción.

    Ah! y aunque sea no real, que ascoo el árbol de langostas! too real for me.

    • A mí también me encantan esas fotos, es algo que realmente extraño demasiado. Japón tiene ese contraste constante entre la ciudad totalmente loca y tecnológica, y la naturaleza súper relajante y sin un ruido. Es muy loco porque a veces sólo hay unos pocos metros entre una cosa y la otra.

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